Medalla Conmemorativa

Durante este año se están celebrando diversos actos con motivo del 600 aniversario del inicio del rezo del Santo Vía Crucis en Occidente, que tuvo su origen en 1425 de la mano del Beato Álvaro de Córdoba. El acto central será el Magno Vía Crucis “Córdoba, Vía Sacra de Occidente”, que se celebrará el próximo mes de octubre y en el que participarán nuestros Sagrados Titulares.

 

La advocación e iconografía de la Virgen recibiendo el cuerpo muerto de Cristo estuvo estrechamente vinculada a la figura del Beato Álvaro de Córdoba, dominico que fundó el convento de Santo Domingo de Scala Coeli y difundió el rezo del Vía Crucis en Occidente, ya que en su celda veneraba una imagen en yeso de la Virgen de las Angustias.

 

La devoción del beato a la advocación de las Angustias debió de ser muy fuerte, ya que cuando vino a Córdoba para iniciar la reforma de la Orden de Predicadores, al entrar en San Pablo —y antes incluso de ver al prior— “adoró al Santísimo Sacramento y después a la Virgen de la Soledad y Angustias de la Virgen, empleo antiguo de su devoción”. Después, ya fundado el convento de Scala Coeli, en su cueva o ermita tenía una imagen de la Soledad y Angustias de la Virgen, con el cuerpo de su Santo Hijo difunto en el regazo. Se trataba de una talla en yeso, de igual tamaño y forma que la que se encuentra en el Real Convento de San Pablo, en la pequeña capilla de Nuestra Señora del Socorro. Esta imagen, hecha por el propio Beato Álvaro de Córdoba, aún se conservaba en 1628, cuando se inspeccionaron sus restos en el proceso de beatificación. Fue desapareciendo paulatinamente, raspada por los devotos que conservaban el polvo como reliquia o incluso lo tomaban buscando consuelo o remedio para sus males.

 

El recuerdo de la profunda devoción de san Álvaro a la primitiva imagen de las Angustias de San Pablo hizo que el Papa Adriano VI, en 1513, a instancias del prior fray Gregorio de Córdoba, le concediera una «quenta de ánimas», y que obispos de Córdoba como don Juan de Toledo, don Cristóbal de Rojas, don Pablo de Laguna y Fray Diego Mardones la tuvieran entre sus devociones particulares.

 

A finales de los años ochenta, la Hermandad tuvo conocimiento de estos hechos y, en 1989, estando como Hermano Mayor don José Murillo Rojas, se decidió nombrar al beato Álvaro de Córdoba Protohermano de nuestra Cofradía, por su devoción a esta advocación antes de nuestra fundación en 1558. Este acto se celebró en Santo Domingo de Scala Coeli, donde se entregó a la comunidad dominica una medalla, diseñada por el orfebre don Francisco Díaz Roncero, como recuerdo de este nombramiento.

 

Con motivo de la conmemoración del aniversario que celebramos este año, nuestra Hermandad ha decidido realizar una serie limitada de esta medalla, siguiendo el diseño original de Díaz Roncero.

 

Las personas interesadas en adquirirla pueden informarse en la siguiente dirección de correo: procesion@lasangustiascordoba.es, o bien a través de WhatsApp: 744 627 664.